Cuando comenzamos a pensar en un colegio para nuestros hijos, nos damos cuenta que no es una tarea muy fácil: aparecen dudas y discusiones sobre qué elementos deben tener mayor peso a la hora de tomar esta importante decisión. Es común tener una idea general de lo que se quiere pero nada más. Como esto no es suficiente, los expertos recomiendan informarse y optar por un establecimiento en sintonía con la casa. La realidad del colegio, su ideario y proyecto educativo deben tener “coherencia” con lo que sucede en la casa.

La variedad educativa permite a los colegios responder a las necesidades y diferentes intereses que se van generando en los niños, desarrollando al máximo sus potencialidades en todos los terrenos. Al igual que el “príncipe azul”, el colegio perfecto no existe, pero si analizamos detenidamente las ventajas y desventajas de cada una de las posibilidades que tenemos al alcance podemos saber cuál es el mejor lugar para nuestros hijos.

 

Para partir es necesario recordar que dado que todos los niños son diferentes y presentan distintas necesidades, éstas deberán ser atendidas en forma particular. Un mismo colegio no funciona para todos los niños y todas las familias. Es importante que haya “sintonía” entre el colegio y el proyecto formativo de los papás, ya que se ha demostrado que los niños rinden mejor cuando ambos caminan en la misma dirección. El niño debe sentirse cómodo en el ambiente escogido para aprender. La realidad del colegio, su ideario y proyecto educativo deben tener “coherencia” con lo que sucede en casa, desde el punto de vista económico, disciplinario, cultural y religioso.

Los padres deberán decidir esta cuestión de suma importancia, que -una vez resuelta- reduce notablemente el espectro de posibilidades y permite analizar con mayor claridad otros conceptos importantes para elaborar una especie de comparación entre los colegios posibles

Aparece, obviamente, el tema de la calidad de la enseñanza. En este caso aconsejamos buscar información en los medios de comunicación, en Internet, o preguntar a personas de confianza que tengan hijos mayores acerca de cada uno de los colegios que tenemos en mente.

Relacionado con la calidad, debemos reparar en indicadores como:

Variedad educativa

Infraestructura

Rendimiento académico

Calidad docente

Comunicación familia – escuela